Archivar paraNoviembre 7, 2007

Office 2008 para Mac ya es beta

La nueva versión de la suite ofimática Office 2008 para Mac, que está previsto salga al mercado hacia finales de año, hace unos días alacanzó la fase beta de desarrollo.

Quizás lo más relevante que se le ha visto a esta nueva versión es el rediseño de toda la interfaz de usuario (nombre en clave Escher, ¿pretencioso? nah) y cuya misión principal será la de ofrecer las opciones de forma más fácil de encontrar y usar para el usuario poco experimentado, podéis encontrar más imágenes de como se ve en este artículo de APC.

Por otra lado también presenta toda una serie de novedades interesantes como mejoras de compatibilidad con iPhoto, paletas de herramientas flotantes y una especie de widget o aplicación pequeña que se integra con Entourage y nos ofrece una lista de tareas y actividades para el día a día, es la que podéis ver en la captura a mano derecha sacada también del artículo original.

Lima, en forma rapida.

Palacio ArzobispalDespertamos muy temprano para comenzar nuestro recorrido por Lima. El cielo es gris y una tenue garúa humedece la vía. Avanzamos en la Lima Histórica por antiguas calles, angostas y de veredas más angostas todavía, descubriendo antiguas casonas, conventos y templos barrocos o renacentistas que no tardan en aparecer. Edificios que guardan entre sus muros testimonio de un rico pasado colonial. La tarde avanza y nos adentramos en la Lima moderna y agitada de hoy, crisol de razas y culturas, lugar de encuentro de todas las sangres. Lima fascina, por sus tradiciones, su música y su comida. Son tan variados los rostros de esta metrópoli que de seguro guarda algo especial para cada uno de sus visitantes. Ese antiguo poblado indígena que luego se convertiría en el centro del virreinato del Perú, el más importante de América del Sur, es hoy la capital de nuestra república.

Lima fue fundada el 18 de enero de 1535 por el conquistador Francisco Pizarro. El lugar escogido fue el valle del río Rímac, tanto por su cercanía al mar, como por su clima benigno y la fertilidad de sus tierras. Debido a su acelerado crecimiento concentró, en menos de siete décadas, el poder y la riqueza de todas las actividades comerciales y culturales del Virreinato del Perú, que abarcaba Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte de Chile y Argentina. Producto de esa riqueza son los innumerables y fastuosos edificios coloniales que destacan en su centro histórico, declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1988.

Parte de ese importante patrimonio lo conforman edificios como la Casa Aliaga, construida sobre el adoratorio del curaca Taulichusco, quien fuera la autoridad principal del valle del Rímac. El terreno le fue dado a Don Jerónimo de Aliaga por el mismo Francisco Pizarro. Allí construyó una bella y lujosa mansión que aún hoy puede ser visitada. La Casa Goyeneche o Rada, por otro lado, es una de las primeras casonas limeñas que muestra la influencia francesa de mediados del siglo XVIII.
Pero sin duda, el Palacio de Torre Tagle, hoy sede del Ministerio de RREE, es la más bella mansión de Lima. La originalidad de su arquitectura evidencia aportes andaluces, moros, criollos y asiáticos.

Dentro de los muchos atractivos que esta ciudad tiene para mostrar a sus visitantes se encuentran también los edificios religiosos. Lima fue una ciudad devota y beata desde sus inicios, Catedral de Limaapegada fuertemente a sus creencias religiosas. Por ello, la construcción de la Catedral comenzó el mismo día de su fundación. Originalmente fue un edificio modesto, hasta que en 1564, el alarife Alonso Beltrán, por encargo del entonces arzobispo Jerónimo de Loayza, diseñó un templo de grandes dimensiones, de similar diseño a la Catedral de Sevilla.

Otros dos edificios religiosos que impresionan por su tamaño y estructuras son Iglesia y Convento de San Franciscolos conventos e iglesias de San Francisco y Santo Domingo. El primero de ellos es considerado el conjunto arquitectónico mejor logrado de Hispanoamérica. La construcción se inició en 1542 y concluyó en 1674. El convento, los claustros y la portería, están adornados con azulejos sevillanos. Debajo de ellos, existen varios niveles de galerías subterráneas o catacumbas que, en la época virreinal, sirvieron como cementerio. El segundo es el convento más antiguo. Posee un hermoso claustro principal, además de patios alrededor de los que se distribuyen áreas de servicio y estancias comunitarias.

Balcón del Palacio de OsambelaVale la pena visitar también, el Convento de los Descalzos, en el Rímac, a minutos de la Plaza Mayor de Lima, que contiene una muy valiosa colección de pinturas de la época. A dos calles de la misma plaza encontramos el Palacio de Osambela. Lujosa casona virreinal de principios del siglo XIX. Cuenta con cinco balcones y un mirador desde donde don Martín de Osambela, el primer propietario de la casa, observaba la entrada y salida de los galeones del puerto del Callao.

Lima fue también la cuna de los primeros santos de América. En el convento de los Dominicos, bajo la sala capitular, descansan los restos de Santa Rosa de Lima, Patrona de las Américas, las Indias y las Islas Filipinas. San Martín de Porres, el santo de la escoba, tiene su propia capilla en el mismo convento, junto al claustro de la enfermería, lugar donde trabajo incansablemente ayudando a los más necesitados.

Ese mismo carácter religioso sacudió a la sociedad virreinal en el año 1569 tras la instauración del Tribunal del Santo Oficio. Creado con el fin de sancionar herejías y otros delitos contra la fe, fue abolido en 1820, dejando sólo su antiguo edificio con un imponente pórtico neoclásico como recuerdo de esos difíciles años.

Parte de la vida de esta ciudad transcurrió en sus plazas y paseos. Los fines de semana la crema y nata de la sociedad limeña vestía sus mejores trajes para vespertinas caminatas. Las mujeres ocultaban sus rostros bajo las famosas “tapadas” y caminaban salerosas del brazo de hombres de elegantes atavíos.

Pileta de BronceLa Plaza Mayor, alrededor de la cual se encuentran el Palacio de Gobierno, el Palacio Municipal y la Catedral, fue uno de los principales puntos de concentración social de la Lima engalanada de entonces. El Parque Universitario, que data de 1870, también era uno de los lugares favoritos. En 1921, centenario de la independencia, la colonia alemana edificó, como homenaje a la ciudad, una Torre Reloj de 30 metros de altura, que a las 12 del día toca las notas del Himno Nacional. En una de las esquinas del parque se encuentra, además, el Panteón de los Próceres, lugar donde descansan los restos de quienes combatieron por la independencia del Perú.

Parque UniversitarioNo obstante, existían lugares especialmente destinados para las largas caminatas, como el Paseo Colón en el centro de Lima, ubicado frente al Parque de la Reserva, es uno de ellos. Otro, cuya construcción dio mucho que hablar en los círculos sociales de la Lima virreinal, fue el Paseo de Aguas en el Rímac, obra que le debemos al Virrey Amat y Juniet, quien ordenaría su construcción para entregarlo como obsequio a su amante Micaela Villegas, más conocida como la Perricholi.

Asimismo la mezcla de razas y costumbres fueron construyendo el espíritu criollo que poco a poco fue ganando espacio en la sociedad. Las grandes “jaranas criollas” eran las fiestas de la Lima antigua. La ciudad se movía al ritmo de valses y polkas. Chabuca Granda, en el siglo XX, sería la autora de canciones que traspasarían fronteras y que servirían de inspiración para nuevas generaciones de músicos peruanos. La Flor de la Canela, Fina Estampa y José Antonio, son tres ejemplos de lo mejor de su repertorio. En la actualidad no hay peruano que no las cante a voz en cuello mientras jaranea en alguna “peña criolla”.

El puerto del Callao, el más importante del Perú, es uno de los lugares que no pueden faltar en su recorrido. Fue utilizado durante la colonia como lugar oficial de intercambio de mercancías entre el reino de España y las colonias. La Fortaleza del Real Felipe es la construcción que más destaca, por su estilo arquitectónico y sus dimensiones. Construida por los españoles entre los años 1747 y 1774 con obvios fines militares, para la defensa de la ciudad del ataque de corsarios y piratas, como el legendario Francis Drake, quien llegó al Callao y se apoderó en de las naves ancladas en la bahía el 13 de febrero de 1579.

Esta gran metrópoli también es refugio de una importante área natural, los Pantanos de Villa, localizados en el distrito de Chorrillos, a 30 minutos del centro de la ciudad. Estos humedales tienen una extensión de 396 hectáreas y constituyen un espacio de refugio y descanso para 178 especies de aves, de las cuales 77 son migratorias, provenientes de las alturas andinas y de Norte y Sudamérica.

Pero Lima tiene mucho más que mostrar. La Huaca Pucllana, en el distrito de Miraflores, es un buen ejemplo de construcciones prehispánicas que se conservan hasta hoy. Pachacamac. AcllahuasiEsta edificación fue destinada a servir como centro administrativo de la cultura Lima (400 d.C.) Otro sitio arqueológico más notable aún está ubicado en el distrito de Pachacámac (a 31 Km. de Lima). Allí se encuentra un importante centro de peregrinación y santuario del Dios Pachacámac. Fieles de todos los rincones del Tahuantinsuyo acudían hasta allí para dejar sus ofrendas ante el poderoso dios y para consultar el porvenir al Oráculo del templo.

Más al sur se halla Lunahuaná, hermoso valle ubicado en uno de los distritos de la provincia de Cañete. El lugar es ideal para la práctica de deportes de aventura, como el canotaje, el kayak, el parapente y la bicicleta de montaña. Además, podrá disfrutar de su rica gastronomía que tiene como ingredientes principales deliciosos y frescos camarones. Los bucólicos paisajes serán perfectos para relajantes caminatas en los alrededores del pueblo.

En Marcahuasi podrá visitar un impresionante bosque de piedras. Esta meseta de 4 km2 de extensión a más de 4,000 msnm alberga extrañas formaciones rocosas, atribuidas según diferentes estudiosos, a la misma naturaleza o a antiguas culturas ya extinguidas. Lo curioso es que varias de estas formaciones se elevan hasta los 26 metros de altura y presentan formas antropomórficas y zoomórficas, aspecto que avalaría la segunda tesis. Otro punto destacado es que en días claros puede verse el océano pacífico.

Sin embargo, Lima encierra mucho más para sus visitantes, excelentes museos y galerías de arte, presentaciones teatrales, exposiciones culturales de alto nivel y modernos centros comerciales y de esparcimiento, así como una atractiva vida nocturna. Estamos seguros que esta ciudad no le permitirá ni un momento de descanso mientras dure su estadía.